En la conmemoración del Día Internacional de la Cobertura Sanitaria Universal, la Defensoría del Pueblo reiteró que el país debe tener un sistema de salud sólido y equitativo, capaz de garantizar una atención oportuna, continua y de calidad para todas las personas, en particular para quienes enfrentan mayores barreras de acceso.
Sus recientes llamados hechos en torno a interrupciones en la entrega de medicamentos, la congestión de servicios y dificultades en la continuidad de tratamientos en distintos territorios del país recuerdan que la institucionalidad gubernamental debe implementar acciones conjuntas que garanticen de forma efectiva el derecho fundamental a la salud.
Recientemente, la Defensoría presentó un informe sobre acceso a medicamentos que da cuenta del agravamiento estructural del derecho a la salud, evidenciando cómo las fallas en el suministro de medicinas, sumadas a barreras geográficas, culturales y socioeconómicas, profundizan la desigualdad y afectan con mayor fuerza a las poblaciones más vulnerables.
Avanzar hacia una transformación del sistema de salud, basada en discusiones democráticas que permitan construir consensos amplios y pongan en el centro la dignidad de las personas, es clave en las regiones del país, como también es importante que la Superintendencia Nacional de Salud haya acogido las recomendaciones contenidas en el documento defensorial.
El fin es que sean fortalecidas las acciones de inspección, vigilancia y control territorial, como ocurrió recientemente en Yopal, Casanare, y Cali, Valle del Cauca, donde fueron verificados procesos, tiempos de entrega, disponibilidad de medicamentos y barreras administrativas que afectan a usuarias y usuarios.












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